Hoy en día, los compactos (muy) deportivos viven, en cierto modo, una época dorada. Nunca se vieron automóviles de segmento C tan insultantemente rápidos (si exceptuamos ciertos Homologation Specials), y que pudieran mirar de tú a tú a deportivos varias veces más caros.

Sin embargo, lanzar un producto de este estilo es una empresa arriesgada. Por mucho que estemos acostumbrados a la existencia de modelos como el Audi RS3, el Mercedes AMG A45 S o, un escalón por debajo, el Ford Focus RS o el VW Golf R, no podemos negar que son coches muy caros y con un perfil de cliente muy concreto.

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A lo largo de los años, muchas marcas han coqueteado con proyectos de súper compactos y el artículo de hoy es un homenaje a esas creaciones que, teniendo todos los ingredientes para hacernos soñar y convertirse en “matagigantes”, no fueron. Cinco concepts, unos más terrenales que otros, para el recuerdo:

Volvo C30 Polestar

Volvo C30 Polestar
Volvo C30 Polestar

En 2010, Volvo y Polestar se atrevieron a imaginar lo que sería una versión de calle del C30 con el que competía en el Campeonato Sueco de Turismos (STCC), pero fuera de estrictas regulaciones. 

El resultado fue el C30 Polestar, con la herencia de la competición en forma de una serie de apéndices aerodinámicos extra, unas llantas específicas de 19” o mejoras en el sistema de frenada, con unos Brembo de 6 pistones delante y 4 detrás.

Volvo C30 Polestar
Volvo C30 Polestar

Además, se recurría a una sofisticadísima suspensión Öhlins y a un sistema de tracción total Haldex con autoblocantes Quaife para coger las riendas de lo que habitaba bajo el capó.

Porque lo verdaderamente gordo del C30 Polestar era el mítico 5 cilindros de 2.5 litros que, con nuevo intercooler, pistones, arboles de levas y un turbo KKK 26 para soplar más que el lobo de “Los tres cerditos”, entregaba 405 CV y 510 Nm de par. Tan solo imaginaos las cifras que pudiera haber conseguido con todos estos ingredientes.

Interior Volvo C30 Polestar

Para redondearlo, el interior se llenó de Alcantara y cuero, se retiraron los asientos traseros y lo mejor, una palanca para el cambio manual de 6 velocidades.

BMW M3 Compact

BMW M3 E36 Compact
BMW M3 E36 Compact

BMW M siempre ha querido innovar y ver cómo casaba su filosofía en los diferentes modelos de BMW. Prueba de ello son innumerables experimentos que nunca vieron la luz y que poco a poco, han ido mostrando al público.

El M3 Compact es uno de esa larga lista. Creado en 1996 sobre la base del Serie 3 E36 Compact, que no era más que un Serie 3 de batalla corta y que adoptaba el puente trasero de brazos tirados del E30, acomodaba en su vano motor el S50B32 del M3 E36, con 321 CV, que también compartía con el Z3 M, sobre la misma plataforma.

S50 3.2 en BMW M3 Compact
S50 3.2 en BMW M3 Compact
Por supuesto, para digerir ese aumento bruto de potencia respecto de la versión inmediatamente inferior, el 323ti, se introdujeron los refuerzos correspondientes, cambiaban frenos, etc.
BMW M3 E36 Compact
BMW M3 E36 Compact

Con todo y gracias también al adelgazamiento del interior, con mucha Alcantara y báquets Recaro de fibra de carbono, el M3 Compact pesaba considerablemente menos que su hermano mayor y con su corta batalla y toda la caballería a las ruedas traseras, podría haber sido uno de esos aparatos míticos por su exigencia al volante y por sensaciones puras (0-100 en 5,3 segundos).

Opel Astra OPC Extreme

Opel Astra OPC Extreme
Opel Astra OPC Extreme

Después de la llegada del último Astra OPC y numerosos elogios, Opel quiso ir un poco más allá con el Extreme. Con un planteamiento muy Racing, al estilo de lo que ya hicieron coches como el Renault Mégane R26-R, era una versión sin muchas concesiones a la comodidad y enfocada al rendimiento.

Opel Astra OPC Extreme
Opel Astra OPC Extreme

La potencia escalaba hasta los 300 caballos, extraídos del mismo bloque de 4 cilindros y 2 litros del OPC. Un nuevo autoblocante mecánico se encargaba de que las ruedas delanteras no se desmadrasen y un equipo de frenos Brembo sobredimensionados prometían pararlo en un suspiro.

Una dieta a base de fibra de carbono por todas partes le recortaba 100 kg respecto al modelo base, kit aerodinámico “macarra” incluido, con tomas de aire extra, alerón o difusor trasero.

Interior Opel Astra OPC Extreme
Interior Opel Astra OPC Extreme

Opel lo presentó en el Salón de Ginebra de 2014 y no volvimos a saber más de él. Quizás un “giro” de los acontecimientos nos traiga una versión similar, ya bajo el paraguas del grupo Stellantis.

MG ZR-X

MG ZR-X
MG ZR-X

Tras el desmembramiento de la mítica British Leyland, MG y Rover fueron las marcas que peor suerte corrieron, con una historia moderna muy corta cuyo descalabro bien merecería varios artículos.

A pesar de todo, la moderna MG produjo varios automóviles deportivos en su reducida existencia (2000-2005) que, si bien no gozaron de gran marchamo y éxito en nuestro país (problemas de fiabilidad aparte), hoy podemos llegar a considerarlos interesantes. Ni qué decir del salvaje MG Xpower SV.

MG ZR-X
MG ZR-X

Es precisamente la semilla de eso que llamaban X Power, su división de competición, la que se introdujo en el MG ZR. El primer prototipo de esta versión vitaminada del tope de gama del ZR prometía un incremento de potencia desde los 160 CV del 1.8 hasta los 210 con un bloque de 2 litros, unas expectativas que se vieron rebajadas en la versión final, presentada en 2004.

Para esta versión cuasi final, el nuevo prototipo pasó de ser el MG X210 al MG ZR-X y se quedaba en 180 caballos con el bloque original de 1.8 litros, con un kit aerodinámico específico y diversos detalles diferenciadores como las llantas de 18 pulgadas. Un conjunto que apenas superaba los 1000 kg con los acabados típicos de MG.

MG X210
MG X210

Con el anuncio de este último, MG anunció la llegada de un catálogo de mejoras X-power para toda la gama del ZR que incluía admisiones, escapes y demás extras Racing. Lamentablemente, no pudimos ver nada de esto después de su bancarrota en 2005.

Volkswagen Golf GTI W12-650

Volkswagen Golf GTI W12-650
Volkswagen Golf GTI W12-650

Vale, quizás es el coche de la lista que más lejos estuvo de ser una realidad, pero no podíamos dejar pasar la oportunidad de hablar de lo que significó el GTI W12 para los muchos aficionados a los GTI’s.

En el festival GTI Treffen de 2007, en el austríaco lago Wörthersee, Volkswagen tuvo a bien presentar un concepto rematadamente disparatado, una especie de Golf GTI Mk.5 del que solo quedaba la base y algún guiño estético.

Volkswagen Golf GTI W12-650
Volkswagen Golf GTI W12-650

Un verdadero monstruo de Frankenstein 70mm más bajo, 160mm más ancho y más de tres veces más potente que aquel GTI del que derivaba y que tomaba prestado la flor y nata de la ingeniería VAG de aquellos años. En posición central, el W12 de 6 litros de los Bentley de la época con nada más y nada menos que 650 CV y 750 Nm respirando a través de las enormes entradas de aire que sustituyen a las puertas traseras. La caja de cambios era automática Tiptronic para soportar semejante par y enviaba la potencia a las ruedas traseras, los frenos se heredaban del RS4 y el Lamborghini Gallardo.

Motor Volkswagen Golf GTI W12-650
Motor Volkswagen Golf GTI W12-650

¿Os acordáis del Renault Clio V6 que sí llegó a producción? Pues el GTI W12-650 era el primo Zumosol de aquel, dispuesto a merendarse el 0-100 en menos de 4 segundos y superar los 300 km/h. Un supercar disfrazado de Golf para guardar en la memoria.

Interior Volkswagen Golf GTI W12-650
Interior Volkswagen Golf GTI W12-650

Si te has quedado hasta aquí, probablemente estés lamentando no haber podido disfrutar de alguno de ellos, pero no te preocupes. Afortunadamente, tenemos y seguiremos teniendo compactos deportivos para rato.

Volveremos pronto con un bonus muy especial. Entre tanto, ¿echas de menos algún otro modelo? Dínoslo en las RRSS.

Publicado el 
7/6/2021
 en
Curiosidades