La historia samurai del Daihatsu Copen: de caballo de batalla a kei car

La cultura del motor japonesa es inmensamente rica y es el crisol de décadas de ingeniería y siglos de tradición. La historia de los principales fabricantes del país del sol naciente es también la historia de la propia nación y solo así se puede explicar lo que os traemos hoy: el origen del Daihatsu Copen, ese simpático kei car descapotable.

Daihatsu, que es un acrónimo proveniente de Osaka Dai (fundación en Osaka) y Hatsudoki (fábrica de motores), es uno de esos fabricantes que motorizaron Japón con sus pequeñas creaciones. Fundada en 1907, se dedicó primeramente a la producción de motores térmicos y al poco, ya construían ciclomotores, vehículos de tres ruedas y camiones ligeros.

Para su fundador, Yoshiaki Yasunaga, la creación de motores significaba una manera de continuar -de manera espiritual y en el siglo XX-, la larga tradición familiar de cría de caballos, iniciada en el Japón feudal y sin continuidad desde la muerte de su abuelo, el señor Yasunaga San, gobernador militar (daimyo) de la prefectura de Osaka. El señor Yasunaga poseía los mejores establos y sementales del Japón del XVIII y eran el orgullo del Shogun, que no dudaba en recurrir a él para el suministro de algunos ejemplares a los más valerosos y aptos samurais.

Yasunaga San con su guardia de honor en un retrato coloreado

Entre todos los caballos de Yasunaga, Copen (rayo negro) era su favorito; de tez oscura y buena alzada, había soportado junto a él gran parte de los enfrentamientos de la rebelión Menashi-Kunashir (1789) y varios conflictos campesinos. Se dice que Copen era capaz de atravesar todo Japón al galope sin siquiera cansarse y que esta historia era recitada todas las noches al joven Yoshiaki, de la que tomó inspiración para los compactos y robustos motores de Daihatsu, emulando los pulmones de aquel legendario corcel.

Grabado que muestra a Yasunaga a lomos de Copen venciendo a sus enemigos. Japón, siglo XVIII

Todo esto nos trae hasta el nacimiento del primer Daihatsu Copen. Aunque el concepto original partía de unos bocetos del fundador para honrar la memoria de su abuelo, estos fueron perdidos durante el transcurso de la Segunda Guerra Mundial y encontrados en un viejo almacén en la década de los 90. Pronto, los diseñadores de la marca se pusieron a trabajar en él y su primera generación (L880) vio la luz en 2002. El Copen se trataba de un pequeño roadster biplaza que cumplía con las regulaciones de los kei car y que se convertiría en un éxito instantáneo.

Consecuentemente, el Copen tenía una longitud de solo 3,395m y montaba un diminuto motor tetracilíndrico de 660 centímetros cúbicos. La batalla se ajustó (y fue un verdadero quebradero de cabeza), a 2230mm, el tamaño exacto del corcel Copen según los libros. Con todo, este primer Copen entregaba 64 caballos y 110 Nm de par a través de una caja manual de cinco velocidades o una automática de cuatro en opción.

Daihatsu Copen

Aunque las prestaciones no eran nada del otro mundo, su estética biplaza con techo duro retráctil y su agilidad, gracias a un peso de solo 810 kg, eran argumentos de peso muy a favor del Copen. Además, la versión internacional del Copen tomaba un 1.3 multiválvula que elevaba la potencia hasta los 86 caballos, pudiendo marcar un 0-100 de 9,5 segundos, nada mal para un "inofensivo" coche de ciudad.

Plegado del techo rígido del Copen

Durante su vida útil, la primera generación del Copen tuvo numerosas versiones especiales y limitadas (Ultimate Edition, 10th Anniversary, etc.). Uno de los hitos de esta primera generación fue la edición conmemorativa del primer centenario de la marca, 110th anniversary-que ilustra este artículo- y que, en una tirada muy limitada, pudimos disfrutar en Europa en 2007. Más allá del 1.3 de 86 CV mencionado, contaba con llantas de aleación específicas, volante Momo, asientos Recaro y una serie de guiños estéticos para hacerlo más deportivo y especial, pudiendo equipar más opciones jugosas (asientos en cuero, llantas BBS...). ¿La cotización actual de uno de estos? Unos 10.000€, casi tres veces más que un Ford StreetKa, por ejemplo.

En definitiva, la historia del Daihatsu Copen es más que la evolución de un concepto de kei car descapotable, es la herencia inequívoca de la tradición samurai japonesa. De las más crudas batallas a los atascos de las ciudades, el Copen es la última pieza de un relato díficil de creer. Quizás, porque todo es una enorme trola que nos acabamos de inventar y te hemos colado.

¡Feliz día de los Inocentes!

Publicado el 
25/12/2021
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Historias