Cuando en la redacción de Sexta Marcha se escucha la palabra Alpine, las orejas se levantan; no pudiendo disimular la simpatía que nos despierta la renacida marca gala, hace evidente cómo nuestro deseo por el A110 se ha ido acrecentando durante estos últimos años. Baste como muestra nuestra experiencia con nuestros amigos de RoadStr durante el Alpine Tour del año pasado (que podéis leer aquí).

Alpine A110 R mirror view
Desde el retrovisor algo se deja entrever

Para los que aún son ajenos al proceso de asimilación del A110 que ocurre en el cerebro de todo petrolhead que lo prueba, os resumimos brevemente: primero dudas de su posicionamiento; una vez subido, te comienzas a cuestionar tus dogmas; con la emoción latente de la primera cita, los siguientes encuentros son una revelación para ti y ahí ya es tarde, te has enamorado.

Alpine A110 R interior
Sentarse en un Alpine siempre es una buena noticia

En esta ocasión, el Alpine A110 volvió a ser protagonista en Sexta Marcha por una buena razón: el primer contacto con el nuevo A110 R. Recientemente adquirido por un amigo de la casa, era la ocasión perfecta para celebrarlo, admirar una de las primeras unidades entregadas y echarle ese primer pulso (antes de poder disfrutarlo más tiempo). Pero, ¿qué es el A110 R?

Alpine A110 R y Ford Ranger Raptor
Nuestro contacto con el A110 R sucedió la misma semana que probábamos la nueva Raptor. ¿Two car solution?

Detrás de ese uso extensivo de fibra de carbono, el Alpine A110 R es algo más que un kit de carrocería más ostentoso. La R, que viene de radical y no de racing trae consigo una interminable lista de ajustes, cambios y nuevas características para hacer que el A110 suba varios niveles y se convierta en una herramienta definitiva. Sin excesos mecánicos y sin drama impostado, no será el campeón de las fichas técnicas y no destroza el crono de ningún circuito, pero esa nunca fue la batalla del A110.

Alpine A110 R
No solo se ve un pequeño juguete especial, sino que se siente especial a sus mandos

A pesar de ello, este R no se queda desnudo de argumentos: rebaja 34 kilogramos el peso del A110 S hasta los 1.082, la mejora aerodinámica es sustancial, incorpora nuevos frenos Brembo con mayor refrigeración, chasis 10 mm más bajo con estabilizadoras más rígidas y suspensión regulable, neumáticos semislicks

Alpine A110 R llantas de carbono
Las llantas en fibra de carbono ayudan a rebajar los kilos sobre la báscula de una forma muy notable, pero no nos gustaría "rascarlas"...

Como el movimiento se demuestra andando, los efectos reales de esta larga lista de mejoras se sienten en la carretera. Acomodados en los espectaculares buckets de carbono (más cómodos de lo que parecen) y con los arneses de seis puntos correctamente ceñidos, es hora de arrancar.

Alpine A110 R carbon buckets
No son instrumentos de tortura; estos buckets de carbono son aceptablemente cómodos. Eso sí, no hay cinturones de seguridad, solo arnés de seis puntos.

El sonido gutural que emite este A110 R nada más pulsas el botón de Start es también nuevo, cortesía de un sistema de escape impreso en 3D con geometría optimizada que aporta un tono inusitado al 1.8 turbo. Un motor que, a su vez, no gana en números, pero sí en maneras.

Alpine A110 R trasera
Difusor específico muy trabajado y nueva línea de escape para el A110 R. Una trasera que impone.

Así, basta encarar los primeros metros de asfalto con el coche en su temperatura de trabajo para dar rienda suelta a (solo) parte de su potencial. Una patada inmediata te contrae aún más contra el bucket mientras las marchas se suceden de forma fulgurante. Las nuevas relaciones de la caja del A110 R son, probablemente, uno de los grandes culpables del nuevo carácter del coche y, en el mundo real, son literalmente perfectas.

Alpine A110 R front
Con esa capacidad de aceleración -y de tracción-, batiendo el 0-100 en 3.9 segundos, las rectas se acaban rápido, muy rápido.

Llegan los primeros virajes y todo cobra sentido; bienvenidos al Scalextric. El A110 R se sujeta como si en vez de fondo plano tuviera un imán y no existe el más mínimo balanceo de la carrocería. En pleno apoyo, los Michelin Pilot Sport Cup 2, en temperatura, tragan con lo que sea y los frenos te permiten apurar cuanto desees o tu pasajero tolere. Para un coche concebido con el circuito en mente, sorprende cómo fluye por una carretera de montaña, en unos términos que harían sonrojar a más de un superdeportivo.

Alpine A110 R
Alpine no ha querido añadir más de todo, se ha centrado en afilar y radicalizar una base que ya era muy buena

La experiencia es extremadamente satisfactoria. El A110 R es radical, sí, pero radicalmente divertido. Un cohete de bolsillo que no se siente incómodo en la cotidianidad de una carretera ni te hace sentirlo a ti (si obvias la falta de retrovisor interior y ciertas concesiones). Es la prueba irrefutable del triunfo de la ligereza sobre todas las cosas y de cómo, en plena guerra mundial de prestaciones, más no es mejor.

Alpine A110 R placa

114.000€ mediante puedes pensar en él como un A110 S con sobreprecio o, después de lo que te he contado, como un mini GT3 RS a un tercio de su valor. Creo que me quedo con lo último, aunque esperamos poder catarlo algo más de tiempo.

Publicado el 
19/11/2023
 en
Pruebas de coches